miércoles, 27 de febrero de 2013

Un día en el servicio

Los días en el servicio social pasan de lo más normal, hay días con mucho trabajo y otros en los que no hay nada que hacer. Pero el lunes pasado fue un día bastante inusual.
Primero la jefa de departamento prometió, hace algunas semanas, que la siguiente reunión que tuviéramos iba a ser con pastel y efectivamente lo cumplió; el lunes con motivo del cumpleaños de una compañera, la jefa nos reunió y nos dio pastel para festejar. Mientras comíamos pastel, tomábamos café y comentábamos cosas sin importancia, sonó el teléfono. Resultó que marcaban de Palacio Nacional porque requerían la presencia de personal de la SEP para la promulgación de la Reforma Educativa (necesitaban masa que rellenara y que aplaudiera todo el teatro-faena que planeó presidencia para este evento). Ante esta noticia todas mis compañeras tuvieron una actitud negativa, pero la verdad para mi resultó interesante y diferente a lo que normalmente hacemos en la oficina.
A final de cuentas, la experiencia fue bastante entretenida y aprendí mucho de ella. Vi a varios políticos importantes en materia de educación: el Rector de la UNAM, la Directora del POLI, representantes de los partidos políticos, el Secretario de Educación Pública, obviamente Peña Nieto (mentira que es guapo y por cierto es chaparro), entre otros. Todo esto me hizo pensar en aquella frase romana que decía algo así: "al pueblo hay que darle pan y circo" y realmente fue lo que sucedió en ese momento. Se hizo todo el teatro de la firma de la reforma constitucional, así como sus bellos discursos en los que los políticos prometen que con esta medida se solucionaran los problemas económicos, políticos y sociales del país y hasta osaron hablar de un desarrollo del país; ya no habría pobreza ni hambre.
 La primera crítica que tuve a este circo fue que la tendencia homogeneizadora sigue imperando y que los políticos no tienen ni la más mínima idea de lo que necesita el ámbito educativo y mucho menos como solucionar los problemas. Y la cuestión más importante, aunque el país cuente con la reforma mejor planeada y diseñada del mundo, si no se lleva acabo toda la parte teórica en la práctica todos los esfuerzos se pierden.

jueves, 21 de febrero de 2013

Sin título

No se me pudo ocurrir un buen nombre para esta entrada y esto debido a que el tema del que pretendo hablar no es una cuestión romántica, ni filosófica; es más una cuestión vivencial y de reflexión bastante personal.
En muchas ocasiones me he preguntado, y estoy segura de que no solamente yo, cual es el punto de que estemos aquí o que debemos hacer. Muchas personas intentan o justifican su existencia a partir de dejar un legado o una huella en el mundo. Estas creen que lo lograran con un cargo importante en el gobierno o en alguna gran empresa, o haciendo un importante descubrimiento científico, inventando algo, teniendo mucho dinero, etc; que sé yo, mil cosas que la gente puede llegar a fantasear. Sin embargo, hace poco descubrí y entendí que nada de esto es necesario para dejar una pequeña marca de nuestra existencia o de nuestro paso por este mundo; uno deja marca en este mundo desde el momento en que dejamos de preocuparnos por nosotros mismos y comenzamos a ocuparnos por los demás, por lo que nos rodea. Sé que esto se lee como un discurso muy hippie,  muy amor y paz; sin embargo, es cierto. Lo entendí de la manera más simple que hay en este mundo. Aquella tía que acaba de fallecer, a la que nunca fuimos apegados,afectuosos o frecuentes con ella,  fue la que hizo que me diera cuenta de la gran enseñanza que nos transmitió en aquellas esporádicas ocasiones en las que platicábamos.
Ella no era la clásica tía que te dice lo que no debes de hacer, ella nos explicaba, a partir de las mil cosas que vivió, como nos recomendaba ver  y entender al mundo; como debíamos gozarlo; como siempre debíamos ver por la gente que estaba alrededor de nosotros, pero nunca por encima de nosotros mismos.
En algún momento llegué a pensar que esto lo decía solo a nosotros por la cuestión familiar. Pero el día que acudimos todos sus allegados al entierro y me dí cuenta de la cantidad enorme de gente que le está agradecida por las múltiples cosas que ella hizo por ayudarlos, por los consejos, por guiarlos, por corregirlos, o simplemente por escucharlo, o hasta en algunas ocasiones llamarles la atención ( lo cual era bastante gracioso, porque debo comentar que ella no decía groserías pero por su puesto que encontraba la palabra adecuada para ese momento, su preferida era decir que "eras un cochino" y en verdad fue lo más grosero que le llegué a escuchar).
Ella no solo dejó una marca en nosotros por ser su familia, sino en mucha gente más a la que ayudo y de verdad que ellos se sentían agradecidos con ella. Uno podía darse cuenta de que no necesitó ser poderosa económicamente- que no lo era, o tener un cargo importante... Ella simplemente ayudaba a la gente porque era su forma de ser. Y estoy segura de que por lo menos durante un par de generaciones aun será un poco conocida o al menos recordada.

martes, 19 de febrero de 2013

La muerte

La muerte es de esas cosas que llegan en el momento en el que menos lo esperamos y de las formas más raras. Y aunque esto puede resultar obvio, muchas veces no es así. Esta puede dar ciertos avisos, como algunas enfermedades con las que uno puede intuir que el final se acerca. En algunos casos los males corporales pueden intentar ser remediados con operaciones que lo único que hacen es prolongar la vida pero de manera dolorosa, tanto para los pacientes como para los familiares. Llega un momento en que el enfermo lo único que desean es la muerte, dejar ese cuerpo que lo único que provoca es sufrimiento.
Finalmente, desde una visión creyente (en algo, lo que sea) lo único importante y espiritual de los seres humanos es el alma, espíritu, la energía o como lo queramos llamar. El cuerpo es simplemente una materia que nos permite interactuar en este mundo al que no sabemos ni para qué, ni por qué vinimos.
Personalmente me agrada pensar que somos energía y que al final de nuestro días el cuerpo la libera y esta sube al universo, donde forma parte de un cosmos. No tengo una explicación para el proceso siguiente, ni sé sí sea cierto; pero así como respeto a los religiosos y a los creyentes, espero que funcione lo mismo para mí.

domingo, 17 de febrero de 2013

La cinta morada

Ella lo dejó. El problema no ella, era él y aunque parezca una historia clásica, no lo es. El problema era que él se había enamorado de la criada de la casa de sus padres, pero nunca tuvo el valor de confesarlo plenamente, de burlase se la sociedad y huir con ella; siempre le importó más mantener el título de nobleza que su abuelo había logrado obtener. Él prefirió casarse con una mujer de su clase, una mujer que no le merezca una vergüenza ante su selecto grupo social que lo invita cenas, donde lo único que importa es hablar de banalidades y cosas materiales.
Tras la muerte de sus hijo, el matrimonio perdió todo sentido. Ella lo amaba a través del niño, pero cuando murió todo perdió sentido; matrimonio terminó. Él se dio cuenta que no podía mantener más esa farsa, mientras tanto su mujer encontraba en la cartera de su esposo, un pequeño trozo de cinta morada que justamente coincidía con la cinta de la que pendía un corazón, en el cuello de la criada. Su mujer se dio cuenta de todo sin tener que hablar alguna palabra con él. Se divorciaron. Ella se llevo todo y él se fue a vivir a un hostal. Él nunca tomó la decisión correcta en el momento adecuado. La criada no pudo tolerar la situación y huyo al extranjero, la cobardía de él, así como su falta de valor la hirieron, nunca volvió ni lo espero más. Él murió en su espera y por la desesperación que la falta de decisión provoca a través de los años. Su mujer se fue también, intentó rehacer su vida pero la sombra de aquella experiencia fallida jamas logró superarla.

jueves, 14 de febrero de 2013

Mi infancia

Cuando yo era pequeña vivíamos en una casa que tenían mis abuelos maternos en Xochimilco, ya que mis padres al casarse decidieron irse a vivir a Tijuana. Pero justo antes de que yo naciera ellos prefirieron regresar, bajo el pretexto de que no les había gustado el ambiente para quedarse allá; entonces aquí en el D.F. No tenían nada...
El tiempo que vivimos en esa casa, seis años aproximadamente, yo los puedo contar como la parte más bella de lo que llevamos de vida familiar. A mi corta visión a esa edad, teníamos todo lo que necesitábamos y muchas ocasiones que recuerdo que hasta más. Mi madre, siendo puericultista, tenía un jardín de niños dentro de la misma casa; por lo que yo, a pesar de ser hija única, siempre me encontraba rodeada de niños que normalmente eran más grandes, pero eso nunca resultaba un impedimento para las travesuras, ni para los buenos juegos. Pero eso ya será historia para otra entrada.
Recuerdo que como familia estábamos bastante unidos, mis padres trabajaban cada uno en sus labores, pero siempre estaban dispuestos a ayudarse el uno al otro; no obstante, los fines de semana de ley era estar juntos, salíamos al parque a darle de comer a los patos o a ver a las vacas (nótese que Xochimilco era bastante rural en ese entonces, me siento tan vieja...), hacíamos cosas que parecen realmente sencillas, empero siempre resultaban bastante divertidas al menos para mi.
Lo contrastante y el punto al que pretendo llegar es que mi visión tan inocente e ingenua a los 4 o 5 años, me hace recordar esa época como la mejor que he vivido, la más feliz, la más bella... La realidad llega cuando platico con mis padres acerca de tema, que por cierto ahora están separados, resulta que ha sido de las etapas más difíciles y complicadas a las que ellos se han enfrentado y que si pudieran cambiarían algunas de sus decisiones para que la vida hubiera sido mejor en ese momento. No sé si en aquel entonces lograron engañarme u ocultar todo lo que pasaba y lo que ellos sufrían, o fue realmente una cuestión de inocencia e ingenuidad, no lo sé; pero prefiero quedarme con mi bella versión de los hechos, en la que esos cinco, casi seis, años de mi vida fueron muy felices y que aseguro los repetiría tal cual.

domingo, 10 de febrero de 2013

La flojera del domingo

Dicen que la finalidad de los fines de semana es que podamos realizar todas las actividades que no alcanzamos a hacer entre semana, y obviamente esto sucede por "exceso de tiempo durante el transcurso de la misma". Pero en la mayoría de las ocasiones dos días no alcanzan para hacer todo eso y menos para distraernos y "descansar" de todo el ajetreo cotidiano. Esto no sucede solamente a mi persona, ya que en más de una ocasión amigos y compañeros se han quejado diciendo que están más cansados del fin de semana.
Muchos podrían decir que se debe a una falta de administración del tiempo, sin embargo yo difiero; lo que en realidad sucede es que dos días no son suficientes, por lo menos para los que tenemos actividades escolares aun en sábado, por lo que realmente cuenta como medio día.
Firma estudiante cansada y condenada a dedicar el domingo a tareas y lecturas que parecen interminables.

viernes, 8 de febrero de 2013

La subjetividad de las oportunidades

Muchos dicen que las oportunidades las creamos nosotros mismos, que nosotros somos los que damos pauta a que sucedan o no. Sin embargo, ¿qué pasa cuando las oportunidades están ahí y el verdadero problema lo encontramos en lo que denominamos "nuestras propias limitantes?"
En la mayoría de los casos esto es una realidad, pero que no solo nos atañe a nivel personal, sino que logra alcanzar niveles sociales y hasta nacionales. El objetivo de está crítica no es solo identificar la problemática, que ya por demás resulta evidente, sino que logremos buscar o proponer una posible solución a este problema y no quedarnos en el estado de conformidad en el que vivimos constantemente -y con esto no me refiero a todas las personas.
Todo este asunto lo podemos ver reflejado en cuestiones por ejemplo de cambio climático; es decir, sabemos que existe el problema, que existen programas de concientización al respecto, algunos concursos, cursos, etc. Empero, la realidad es que no existe una cultura al respecto por lo que las oportunidades de evitar el cambio climatica, a partir de estos programas o concursos, que al final del día conllevan una premiación doble, no son tomados en cuenta por las personas.
Como este ejemplo existen muchos, lo podemos ver en las pasadas elecciones presidenciales en México, en el movimiento que se está dando con los chicos de nivel medio superior que no quieren tener materias obligatorias como inglés y educación física; y el mas grande ejemplo, (que tiene que ver con esta materia) es la oportunidad de culminar nuestros estudios por este proceso de titulación, que a final de cuentas si lo logramos el beneficio es totalmente nuestro y solo nosotros decidimos  si lo aprovechamos o solo le damos la vuelta a la hoja.