Se conocieron muy jóvenes, pero desde un inicio ellos sabían que se amaban. Ella tan solo tenía 11 años y Él, por el contrario, ya tenía 19 años. La edad no era una barrera, pero las vidas de cada uno si. Ella era hija de un comerciante influyente de la comunidad que tenía muchos hijos; no obstante, eso no fue una limitante para que el comerciante le diera la oportunidad de estudiar a cada uno de sus hijos, ellos eran libres y podían hacer en la vida lo que ellos quisieran siempre y cuando en el proceso ayudarán en el negocio en lo que lograban salir adelante por sus propios medios.
Él también era hijo de comerciante, pero solo contaba con el apoyo de su madre porque su padre nunca quiso formar parte de la familia. El padre iba y regresaba de diversos lugares, de diversas familias. Por la falta de un padre, a Él lo hicieron sentir como el esposo que tenía que ayudar a la madre, tenía que ser el sostén de la madre para sacar adelante a los demás hermanos, en vez de ser el hijo que debía salir adelante para sí mismo y sin importar que no era el hijo mayor.
Cuando Él y ella se conocieron fue la cosa más absurda. Él era amigo de la hermana mayor de Ella, un día mientras la hermana y Él hablaban por teléfono, Él se entero que una de las hermanas de su amiga tenía problemas con una materia en la escuela. Al darse cuenta que era Ella, Él de inmediato se ofreció a ayudarla, sin saber que ese sería ese pequeño hecho que cambiaría su vida por completo.
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